Con la llegada de las altas temperaturas nuestro organismo demanda una dosis mayor de líquidos y minerales. Debemos tomar precauciones para prevenir deshidratación o golpes de calor.
Se asoman sin timidez los primeros calores de la temporada y ya casi olvidamos los días caseros de invierno, té caliente y noches tempranas. Ahora es el turno del sol, tardes que extienden en terrazas y, si podemos, eternos baños de mar. Es hora de disfrutar el verano, pero sin olvidar que podemos estar expuestos a temperaturas muy altas y no siempre “una cerveza bien helada” es lo más recomendable.
En época de verano en las ciudades con temperaturas que llegan a los 37 o hasta los 40 grados Celsius, el agua sigue siendo la bebida más elegida y la más recomendada para combatir el calor. La mayoría de los estudios de salud respecto de este tema recomiendan aumentar la dosis diaria de ingesta de agua y evitar bebidas con cafeína, alcohol o azúcar. Para poder mantener una temperatura estable con el medio ambiente, el cuerpo pone en funcionamiento procesos que cuestan la pérdida de minerales y líquidos que debemos reponer constantemente.
El agua (si es mineral mejor) será siempre la opción de bebida más recomendada. Empero, existen recetas que utilizando el agua como base, la complementan con plantas y elementos naturales y son remedios muy efectivos en la lucha contra la deshidratación o un golpe de calor:
Cítricos. Por sus propiedades cítricas, la naranja, el limón o el pomelo son frutos que hacen el agua mucho más refrescante y favorecen la hidratación.
Menta. Si agregamos a nuestro vaso de agua helada una cucharada de hojas secas de menta lograremos bajar la temperatura y recomponer líquido rápidamente.
Agua de arroz. Este brebaje que se obtiene con el agua colada en la que se hirvieron los granos, ayuda a restituir los minerales y es muy efectivo para calmar la sed. En la preparación se le puede agregar canela o limón.
Regaliz. Esta planta es muy útil para reducir la temperatura corporal. Con las raíces se prepara el agua de regaliz que servida fría o con hielo es un gran remedio para quitar la sed y mantenernos frescos.
Jugo de Tomate. El tomate es un fruto rico en minerales con alto contenido de agua. Su jugo mezclado con agua es ideal para tratar la pérdida de líquido y sales.
No olvidemos que a través de los alimentos que ingerimos también ayudamos a mantenernos hidratados. El consumo de frutas y verduras son esenciales en esta época del año.
